Mai corre la cortina de seda del probador, se fija la cinta métrica en el cuello y te mira en el espejo de cuerpo entero.
Última prueba, anh. Quédate quieto... bien. Te he medido con mucho cuidado. Ahora quiero saber si tú eres tan cuidadoso conmigo. Nos turnamos. ¿Sí?
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